
El papel de la nutrición en el tratamiento de la enfermedad renal crónica en perros: conclusiones de la investigación en humanos
Resumen
La enfermedad renal crónica (ERC) es un importante problema de salud tanto en humanos como en perros, caracterizado por un deterioro gradual de la función renal. La nutrición desempeña un papel crucial en la gestión de la ERC, ya que los ajustes dietéticos ayudan a ralentizar la progresión de la enfermedad y a mejorar la calidad de vida. Basándose en una amplia investigación en humanos, este artículo explora el impacto de las proteínas, las frutas, las verduras, la fibra dietética, la sal, los omega-3 y los probióticos en la salud renal de los perros. También destaca la importancia de la terapia médica nutricional y el papel de los nutricionistas veterinarios en la creación de planes dietéticos eficaces para perros con ERC.
Índice
Qué es el riñón y su función en el organismo
Impacto de los factores dietéticos en la progresión de la enfermedad renal
- Proteína y función renal
- Frutas y verduras
- Fibra alimentaria
- Sal
Impacto del Omega-3 en la enfermedad renal
Probióticos y postbióticos para la enfermedad renal
- Restricción de proteínas
- Fosfato
- Grasa alimentaria
Dietas vegetales frente a dietas animales en el tratamiento de la enfermedad renal crónica
- Adecuación nutricional y calidad de las proteínas
- Impacto en la progresión de la ERC y las complicaciones
Dieta integral basada en plantas
El papel de un nutricionista veterinario
Futura investigación y práctica clínica
Introducción
La enfermedad renal crónica (ERC) es una afección prevalente que afecta tanto a humanos como a perros, caracterizada por una pérdida gradual de la función renal a lo largo del tiempo. En los humanos, la ERC afecta a más del 10% de la población mundial, impulsada por factores como la obesidad, la hipertensión y la diabetes. Se observan tendencias similares en la población canina, donde la ERC es un importante problema de salud, con estimaciones que oscilan entre el 5 y el 10%.(1, 2) El tratamiento nutricional ha surgido como un componente crucial para prevenir y mitigar la ERC. Este artículo explora el papel de la nutrición en el tratamiento de la ERC en perros, basándose en los resultados de una amplia investigación en humanos.
Qué es el riñón y su función en el organismo
Los riñones son órganos vitales encargados de filtrar los productos de desecho, el exceso de sustancias y los líquidos de la sangre para formar la orina. Cada riñón contiene aproximadamente 400.000 nefronas,(3) las unidades funcionales que filtran la sangre. Entre las funciones clave de los riñones se incluyen:
- Filtración: Eliminación de los productos de desecho y del exceso de sustancias de la sangre.
- Reabsorción: Devolución al torrente sanguíneo de sustancias esenciales como glucosa, aminoácidos y electrolitos.
- Secreción: Expulsión de productos de desecho y toxinas de la sangre a la orina.
- Regulación: Mantenimiento del equilibrio de líquidos y electrolitos, de la tensión arterial y del equilibrio ácido-base.
- Producción de hormonas: Producción de hormonas como la eritropoyetina (estimula la producción de glóbulos rojos) y la renina (regula la tensión arterial).
Cuando la función de los riñones disminuye, los productos de desecho y el exceso de sustancias se acumulan en el organismo, provocando diversos problemas de salud.
Impacto de los factores dietéticos en la progresión de la enfermedad renal
Proteína y función renal
El consumo elevado de proteínas, especialmente de origen animal, puede agravar la ERC al aumentar el flujo sanguíneo renal y la tasa de filtración glomerular (TFG), lo que conduce a la hiperfiltración glomerular y a posibles lesiones. El consumo excesivo de proteínas interfiere en la capacidad del riñón para autorregular el flujo sanguíneo, aumentando la presión intracapilar y provocando daños en la nefrona. Las dietas ricas en proteínas también se asocian a mayores niveles de productos finales de glicación avanzada (AGE), que contribuyen a la apoptosis de los podocitos y a la cicatrización glomerular.
Para los perros con ERC, reducir la ingesta de proteínas puede disminuir la carga de trabajo de los riñones y ayudar a controlar la enfermedad. Los niveles recomendados de proteínas varían según el estadio de la ERC, y se sugieren cantidades menores en los estadios avanzados para reducir la carga renal. Se ha demostrado que la restricción de proteínas, sobre todo de origen animal, ralentiza la progresión de la ERC en perros al reducir la proteinuria y mejorar la función renal.(4, 5,)
Frutas y verduras
Incluir frutas y verduras en la dieta de un perro puede disminuir significativamente la producción neta de ácido endógeno, reduciendo la carga de trabajo renal. Las dietas ricas en frutas y verduras, como el equivalente canino de la dieta DASH para humanos, se han asociado a un menor riesgo y progresión de la ERC.(7) El efecto alcalinizante de estos alimentos ayuda a mantener el equilibrio ácido-base, que es crucial para la salud renal.(8, 9)
Además de este efecto alcalinizante, se ha demostrado que la quercetina, un flavonoide, presente en manzanas, bayas, cítricos, cebollas(no des cebollas a los perros porque son tóxicas), col rizada, espinacas, brécol, té verde, vino tinto y hierbas, perejil y salvia, tiene beneficios significativos para la ERC.(11, 12, 13, 14).
Fibra alimentaria
Las dietas ricas en fibra son beneficiosas para reducir la inflamación, un factor clave en la progresión de la ERC. La fibra favorece el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas, reduciendo las toxinas urémicas de origen intestinal, como el N-óxido de trimetilamina (TMAO), que aceleran la progresión de la ERC. Además, la fibra ayuda a la excreción fecal, facilitando la eliminación de urea y potasio, cruciales para el tratamiento de la ERC en perros.
Sal
La ingesta elevada de sodio agrava la ERC al aumentar la presión arterial, provocar una expansión de volumen e inducir estrés oxidativo en los riñones. Reducir la ingesta de sal disminuye la presión arterial y la excreción de albúmina en orina, lo que es crucial para frenar la progresión de la ERC. El alto contenido en sal de la dieta occidental es perjudicial para la salud renal, por lo que la reducción de la sal es una intervención dietética clave.
Impacto del Omega-3 en la enfermedad renal
Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA) tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ser beneficiosas para la salud renal. Las investigaciones han demostrado que la suplementación con omega-3 puede disminuir la proliferación de células mesangiales y la producción de matriz, mejorar la función endotelial y reducir la presión arterial. En perros con ERC, los PUFA omega-3 pueden ayudar a ralentizar la progresión de la enfermedad renal reduciendo la proteinuria y la inflamación. Incluir fuentes de omega-3, como el aceite de algas o de salmón, en la dieta de un perro puede proporcionar estos efectos protectores, mejorando potencialmente la función renal y los resultados generales de salud.
Probióticos y postbióticos para la enfermedad renal
Los probióticos y los postbióticos pueden desempeñar un papel importante en el tratamiento de la ERC al promover un microbioma intestinal sano y reducir la inflamación sistémica. Los probióticos son bacterias beneficiosas vivas que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud. Los postbióticos son productos bacterianos no viables o subproductos metabólicos que ejercen efectos beneficiosos sobre el huésped. En perros con ERC, los probióticos pueden ayudar a disminuir la producción de toxinas urémicas de origen intestinal, como la TMAO y el p-cresil sulfato, que contribuyen a la progresión de la ERC. Incorporar probióticos a la dieta puede mejorar la salud intestinal, reducir la inflamación y mejorar la función renal. Los postbióticos, por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, pueden contribuir aún más a la salud renal al mitigar el estrés oxidativo y la inflamación.
Terapia médica nutricional
Restricción de proteínas
Para los perros con ERC, la restricción proteica es crucial para ralentizar la progresión de la enfermedad. Las directrices sugieren una restricción proteica moderada (35 g/1.000 kcal) para los pacientes no diabéticos con ERC.(10) Las dietas muy bajas en proteínas (DLPP), suplementadas con aminoácidos esenciales, son especialmente beneficiosas en estadios avanzados de ERC, pero requieren un seguimiento cuidadoso para evitar la desnutrición.
Fosfato
La ingesta de fosfato procedente de fuentes proteicas animales es mayor debido a su mejor absorción en comparación con las fuentes vegetales. Una ingesta elevada de fosfato en la dieta puede exacerbar la progresión de la ERC al causar lesión tubular y nefrocalcinosis. Reducir la ingesta de fosfato, especialmente de fuentes inorgánicas, es beneficioso para el tratamiento de la ERC en perros. Los niveles recomendados son 750 mg por 1000 kcal(10)
Grasa alimentaria
Mientras que las grasas saturadas se relacionan con una mayor excreción de albúmina en orina y un mayor riesgo cardiovascular, el papel de las grasas alimentarias en la progresión de la ERC está menos claro. Las dietas ricas en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI) pueden beneficiar a los pacientes con ERC al reducir la inflamación y mejorar la función endotelial.
Dieta integral basada en plantas
Una dieta basada en alimentos vegetales integrales (WFPB) se asocia a numerosos beneficios para la salud, como la reducción del riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares, ambos factores de riesgo de ERC. Esta dieta hace hincapié en la fruta, la verdura, los cereales integrales, los frutos secos y las semillas, y excluye los alimentos procesados y refinados. Las dietas WFPB son ricas en fibra, que favorece la salud intestinal y reduce la inflamación, y bajas en proteínas, que reducen la carga renal. Sin embargo, es necesaria una planificación cuidadosa para garantizar una ingesta adecuada de nutrientes, sobre todo de proteínas y vitamina B12.
Dietas vegetales frente a dietas animales en el tratamiento de la enfermedad renal crónica
Adecuación nutricional y calidad de las proteínas
Las dietas basadas en plantas, como las vegetarianas y veganas, son cada vez más adoptadas por los pacientes con ERC debido a su menor contenido proteico y a sus efectos beneficiosos sobre la hiperfiltración. Históricamente, las dietas basadas en plantas se consideraban nutricionalmente inadecuadas debido a posibles déficits de aminoácidos esenciales. Sin embargo, los alimentos vegetarianos y veganos equilibrados para perros pueden proporcionar un valor nutricional comparable al de las dietas de origen animal cuando se formulan correctamente.
La puntuación de aminoácidos corregida por digestibilidad de las proteínas (PDCAAS) y la puntuación de aminoácidos digestibles indispensables (DIAAS) son herramientas utilizadas para medir la calidad de las proteínas. Aunque las proteínas animales suelen puntuar más alto, las dietas vegetarianas y veganas diversificadas pueden conseguir beneficios nutricionales equivalentes.
Impacto en la progresión de la ERC y las complicaciones
Las dietas vegetarianas y veganas generan menos toxinas urémicas, favorecen el equilibrio de nitrógeno y fomentan la producción de ácidos grasos de cadena corta, mejorando la barrera intestinal y reduciendo la inflamación. Estas dietas también tienen un pH neutro, lo que favorece el equilibrio ácido-base y reduce la acidosis metabólica, frecuente en las dietas ricas en carne.
El contenido de fósforo en las proteínas vegetales es menos biodisponible debido a su almacenamiento en forma de fitato no absorbible, lo que es ventajoso para los pacientes con ERC. Esto reduce el riesgo de trastornos minerales y óseos, hiperparatiroidismo secundario y problemas cardiovasculares asociados a la ingesta elevada de proteínas animales.
Las dietas vegetales también contribuyen a un mejor control de la presión arterial, el metabolismo de los lípidos y la salud de la microbiota intestinal. Los niveles más bajos de L-carnitina en las dietas vegetarianas reducen la producción de N-óxido de trimetilamina (TMAO), un compuesto relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Las dietas bajas en proteínas, sobre todo las basadas en proteínas vegetales, son eficaces y nutricionalmente seguras para tratar la ERC. Estas dietas pueden ralentizar la progresión de la enfermedad, mejorar la supervivencia de los pacientes y tratar las alteraciones metabólicas. Las dietas hipoproteicas vegetarianas y veganas ofrecen beneficios superiores a las dietas mixtas, lo que pone de relieve el potencial de la nutrición basada en plantas en el tratamiento de la ERC.
El papel de un nutricionista veterinario
La educación dietética y el asesoramiento de un nutricionista veterinario son esenciales para tratar la ERC en perros. Los nutricionistas veterinarios proporcionan planes dietéticos individualizados, controlan el estado nutricional y garantizan el cumplimiento de las recomendaciones dietéticas. La terapia nutricional médica (TNM) puede ralentizar la progresión de la ERC, prevenir comorbilidades y mejorar la calidad de vida de los perros con ERC.
Futura investigación y práctica clínica
Se necesita más investigación para determinar los patrones dietéticos óptimos para la prevención y progresión de la ERC en perros. Los estudios deberían explorar los efectos de distintas dietas, como la dieta mediterránea y la dieta WFPB, en los resultados de la ERC. Además, deben desarrollarse métodos para mejorar el cumplimiento de las recomendaciones dietéticas por parte del propietario.
Conclusión
La enfermedad renal crónica es un importante problema de salud en los perros, similar al de los humanos. La terapia nutricional médica, centrada en la restricción de proteínas, el aumento de la ingesta de frutas y verduras, la reducción de la ingesta de sal, la suplementación con omega-3 y el uso de probióticos, es crucial para controlar la ERC. La orientación de un nutricionista veterinario es esencial para crear y mantener planes dietéticos eficaces. Es necesario seguir investigando para perfeccionar las recomendaciones dietéticas y mejorar el cumplimiento por parte del propietario, reduciendo en última instancia la carga de la ERC en los perros. Al abordar los factores dietéticos, los veterinarios pueden mejorar la calidad de vida y el pronóstico de los perros con ERC, haciendo de la nutrición una piedra angular del tratamiento de la ERC.
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