
Disbiosis intestinal en perros – Efectos en la salud canina
¿Qué es la disbiosis intestinal en los perros?
La disbiosis intestinal es un desequilibrio o alteración de la composición y función del microbioma intestinal en los perros. Se produce cuando hay un crecimiento excesivo de bacterias nocivas o una disminución de bacterias beneficiosas, lo que conduce a un estado poco saludable dentro del sistema digestivo. La disbiosis intestinal puede tener implicaciones significativas para la salud y el bienestar a largo plazo del perro.
Cuando las bacterias del intestino de un perro están en equilibrio, este estado se denomina eubiosis.
Causas de la disbiosis intestinal:
- Dieta inadecuada: Alimentar al perro con una dieta de baja calidad rica en ingredientes procesados, aditivos artificiales y sustancias de relleno puede alterar el equilibrio del microbioma intestinal. Una dieta de este tipo carece de los nutrientes necesarios para mantener un entorno intestinal sano, lo que hace que los perros sean más susceptibles a la disbiosis.
- Antibióticos y medicamentos: Aunque los antibióticos son esenciales para tratar las infecciones bacterianas, también pueden tener consecuencias no deseadas en el microbioma intestinal. Los antibióticos matan tanto a las bacterias perjudiciales como a las beneficiosas, alterando el delicado equilibrio y provocando potencialmente una disbiosis. Otros medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los esteroides, también pueden afectar al microbioma intestinal.
- Estrés y factores ambientales: Las situaciones estresantes, los cambios de rutina y la exposición a toxinas ambientales pueden alterar el microbioma intestinal. Los perros son sensibles al estrés, y el estrés crónico puede afectar a su salud intestinal, provocando disbiosis.
- Edad y enfermedades: El envejecimiento y ciertas afecciones, como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), las alergias alimentarias o los trastornos autoinmunitarios, pueden contribuir a la disbiosis intestinal en los perros. Estas afecciones suelen implicar una inflamación crónica, que altera el entorno intestinal y perturba el microbioma.
Síntomas de la disbiosis intestinal:
La disbiosis intestinal en los perros puede manifestarse a través de diversos síntomas, entre ellos
- Problemas digestivos: Los perros con disbiosis intestinal pueden padecer diarrea crónica, estreñimiento, gases, hinchazón o episodios frecuentes de vómitos. Estos síntomas indican un desequilibrio del microbioma intestinal y una función digestiva comprometida.
- Problemas cutáneos: La disbiosis puede contribuir a problemas de piel en los perros, como picor excesivo (prurito), erupciones, puntos calientes o infecciones de oído. La salud de la piel está estrechamente relacionada con el intestino, y un microbioma desequilibrado puede desencadenar o empeorar estas afecciones.
- Cambios en el apetito: Los perros con disbiosis intestinal pueden presentar cambios en el apetito, como disminución o aumento del apetito, reticencia a comer o hábitos alimenticios quisquillosos. Las alteraciones del microbioma intestinal pueden afectar a la capacidad del perro para digerir y absorber adecuadamente los nutrientes de los alimentos.
- Cambios de peso: La disbiosis intestinal puede provocar pérdida o aumento de peso en los perros. Los desequilibrios en el microbioma intestinal pueden afectar al metabolismo, la absorción de nutrientes y la regulación energética, influyendo en el peso corporal.
- Cambios de comportamiento y de humor: Los perros con disbiosis intestinal pueden mostrar problemas de comportamiento, como mayor ansiedad, agresividad o irritabilidad. El eje intestino-cerebro conecta el intestino y el cerebro, y los desequilibrios del microbioma pueden repercutir en la función cerebral y el comportamiento.
Los posibles efectos de la disbiosis en la salud de los perros
La disbiosis puede tener importantes repercusiones en la salud de los perros. Cuando se altera el delicado equilibrio del microbioma, pueden producirse diversos problemas del aparato digestivo, como colitis y enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Comprender las posibles repercusiones sanitarias de la disbiosis es crucial para identificar y tratar estas afecciones en los perros.
Progresión de los problemas del aparato digestivo:
- Colitis: La disbiosis puede contribuir al desarrollo y la progresión de la colitis en los perros. La colitis es la inflamación del colon, que puede provocar síntomas como diarrea, mucosidad o sangre en las heces, aumento de la frecuencia de las deposiciones y esfuerzo durante la defecación. Cuando se produce una disbiosis, puede aumentar el número de bacterias nocivas, lo que provoca una respuesta inflamatoria en el colon. Esta inflamación puede alterar aún más el microbioma intestinal, creando un ciclo de inflamación y disbiosis.
- Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): La disbiosis está fuertemente asociada al desarrollo de la enfermedad inflamatoria intestinal en perros. La EII es una enfermedad crónica caracterizada por la inflamación del tracto gastrointestinal. Se desconoce la causa exacta de la EII, pero se cree que la disbiosis desempeña un papel importante. Los desequilibrios en el microbioma intestinal desencadenan una respuesta inmunitaria, que provoca inflamación y daños en el revestimiento intestinal. Los perros con EII pueden experimentar síntomas como diarrea crónica, vómitos, pérdida de peso e inapetencia.
Impactos de la disbiosis en la absorción de nutrientes:
La disbiosis también puede afectar a la absorción de nutrientes de la dieta, lo que provoca deficiencias nutricionales y más complicaciones de salud. Cuando el microbioma intestinal está desequilibrado, afecta a la digestión y descomposición de los alimentos, dificultando que los perros extraigan nutrientes esenciales. Esto puede dar lugar a una absorción deficiente de nutrientes, a pesar de consumir una dieta equilibrada.
Disbiosis y función inmunitaria debilitada:
Un microbioma intestinal sano desempeña un papel crucial en el mantenimiento de un sistema inmunitario robusto. Sin embargo, la disbiosis debilita la función inmunitaria en los perros. El desequilibrio del microbioma intestinal altera la interacción entre las bacterias beneficiosas y el sistema inmunitario, comprometiendo la respuesta inmunitaria. Esto puede hacer que los perros sean más susceptibles a infecciones, reacciones alérgicas y otros trastornos relacionados con el sistema inmunitario.
Disbiosis e Inflamación Crónica:
La disbiosis contribuye a la inflamación crónica del tracto gastrointestinal. El desequilibrio del microbioma intestinal desencadena una respuesta inflamatoria a medida que el sistema inmunitario intenta restablecer el equilibrio. Esta inflamación continua puede dañar el revestimiento intestinal, dando lugar a otras complicaciones como el síndrome del intestino permeable. El síndrome del intestino permeable se produce cuando la barrera intestinal se vuelve permeable, permitiendo que sustancias y bacterias nocivas entren en el torrente sanguíneo, lo que puede provocar una inflamación sistémica y una desregulación inmunitaria.
Disbiosis intestinal y trastornos del comportamiento y del estado de ánimo:
Cada vez hay más pruebas que sugieren una conexión entre la disbiosis intestinal y los trastornos del comportamiento y del estado de ánimo en los perros. El eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro, influye en el comportamiento y el estado de ánimo. Las alteraciones del microbioma intestinal pueden desencadenar cambios en la producción y disponibilidad de neurotransmisores, afectando al comportamiento y estado de ánimo del perro. Los perros con disbiosis pueden mostrar mayor ansiedad, agresividad y disfunción cognitiva.
El mejor tratamiento y prevención de la disbiosis en perros:
- Modificación de la dieta: Un enfoque clave para abordar la disbiosis intestinal es mediante cambios en la dieta. Las investigaciones demuestran que cambiar a una dieta equilibrada de alta calidad que incluya alimentos funcionales, favorece la salud intestinal y puede ayudar a restablecer el equilibrio del microbioma. Considera la posibilidad de incorporar alimentos o suplementos ricos en probióticos y fibras prebióticas para fomentar el crecimiento de bacterias beneficiosas.(1, 2)
- Suplementos probióticos y enzimáticos: Los suplementos pro bióticos proporcionan bacterias beneficiosas que pueden ayudar a restablecer el equilibrio del microbioma intestinal. Estos suplementos introducen cultivos vivos que pueden favorecer un entorno intestinal sano. Los suplementos de enzimas digestivas también pueden ayudar a una digestión adecuada y a la absorción de nutrientes.(3, 4)
- Minimizar el estrés: Minimizar el estrés en el entorno del perro es crucial para mantener un microbioma intestinal sano. Proporciónale un entorno estable y tranquilo, haz ejercicio y estimulación mental con regularidad y asegúrate de que tu perro se sienta seguro y protegido.(5, 6)
- Cambios transitorios graduales en la dieta y el estilo de vida: Cuando introduzcas cambios en la dieta o el estilo de vida, hazlo gradualmente para permitir que el sistema digestivo del perro se adapte y evitar más alteraciones del microbioma. Los cambios bruscos pueden causar trastornos digestivos y exacerbar la disbiosis.
- Atención veterinaria regular: Las revisiones veterinarias periódicas son esenciales para controlar la salud general de tu perro, incluido el microbioma intestinal. Tu veterinario puede orientarte sobre recomendaciones dietéticas específicas, suplementos y cualquier tratamiento médico necesario.
La disbiosis intestinal en perros es una afección caracterizada por un desequilibrio del microbioma intestinal. Puede deberse a varios factores, como la dieta, la medicación, el estrés, la edad y enfermedades subyacentes. Reconocer los signos de disbiosis intestinal y tomar las medidas adecuadas para abordarla, como modificaciones dietéticas, suplementos probióticos y reducción del estrés, puede ayudar a restablecer un equilibrio saludable en el microbioma intestinal y mejorar la salud y el bienestar generales de tu perro.
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