
Cómo aumentar la producción de AGCC de tu perro de forma natural
Resumen
Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son metabolitos bacterianos producidos cuando las bacterias intestinales beneficiosas fermentan la fibra alimentaria.1,2 Estas pequeñas pero poderosas moléculas, principalmente butirato, propionato y acetato, sirven como fuente de energía primaria para las células intestinales de tu perro, al tiempo que se comunican con prácticamente todos los sistemas orgánicos del cuerpo. Las investigaciones revelan cada vez más que una producción adecuada de AGCC sustenta la integridad de la barrera intestinal, la regulación inmunitaria, la función cerebral, la salud cutánea, el confort articular y el equilibrio metabólico.1 Entender cómo apoyar la producción de AGCC de tu perro mediante la dieta y la suplementación específica ofrece un enfoque potente y basado en pruebas para la salud de todo el cuerpo.
Índice
- Cómo aumentar la producción de AGCC de tu perro de forma natural
- Resumen
- ¿Qué son los ácidos grasos de cadena corta?
- Cómo se producen los AGCC en el intestino de tu perro
- Los tres AGCC primarios y sus funciones únicas
- Los AGCC y los ejes intestino-órgano
- Señales de que tu perro puede tener una baja producción de AGCC
- Fomentar la producción de AGCC mediante la nutrición
- Cómo favorecer la producción de AGCC de tu perro
- Fomentar la producción de AGCC mediante la nutrición integral del microbioma: el enfoque Bonza
- Conclusión
- Referencias
- Descargo de responsabilidad
¿Qué son los ácidos grasos de cadena corta?
Los ácidos grasos de cadena corta son ácidos orgánicos que contienen menos de seis átomos de carbono, producidos principalmente por la fermentación bacteriana de las fibras alimentarias en el intestino grueso.1 Los tres AGCC principales que se encuentran en el intestino de los mamíferos son el acetato (dos carbonos), el propionato (tres carbonos) y el butirato (cuatro carbonos), que suelen estar presentes en una proporción molar de aproximadamente 60:20:20.
A diferencia de los nutrientes que se absorben directamente de los alimentos, los AGCC representan una colaboración entre la dieta y el microbioma. Las bacterias intestinales de tu perro descomponen los hidratos de carbono complejos y ciertas proteínas que, de otro modo, pasarían por el aparato digestivo sin ser utilizados, transformándolos en estos compuestos bioactivos que influyen en la salud mucho más allá del tracto intestinal. 2,7
Ha surgido el término «postbióticos» para describir estos metabolitos bacterianos beneficiosos, y los AGCC representan la categoría más ampliamente estudiada. Sus efectos se extienden desde acciones locales en el intestino hasta influencias sistémicas en órganos distantes a través de vías neurales, hormonales e inmunitarias. 1,9
Cómo se producen los AGCC en el intestino de tu perro
La producción de ácidos grasos de cadena corta depende de dos factores esenciales: la presencia de sustratos apropiados (principalmente fibra alimentaria) y las poblaciones bacterianas adecuadas para fermentarlos. 2,8
El proceso de fermentación
Cuando tu perro consume fibra alimentaria, estos hidratos de carbono complejos viajan en gran parte sin digerir por el estómago y el intestino delgado hasta llegar al intestino grueso. Aquí, bacterias especializadas descomponen estas fibras mediante fermentación anaeróbica, produciendo AGCC como subproductos metabólicos. 2
Una investigación publicada en Frontiers in Veterinary Science demuestra que distintas fuentes de fibra promueven distintos perfiles de AGCC en los perros. La fibra de patata, la cáscara de soja y los fructanos de tipo inulina aumentan la producción de acetato, butirato y propionato, aunque lo hacen enriqueciendo poblaciones bacterianas diferentes. 2,10
Bacterias clave productoras de AGCC
Varios géneros bacterianos son especialmente importantes para la producción de AGCC en los perros: 2,8
Faecalibacterium prausnitzii es una de las bacterias productoras de butirato más abundantes (y un candidato prometedor como probiótico productor de butirato) en el intestino canino sano. Esta especie fermenta la fibra alimentaria utilizando la vía butiril-CoA:acetato-CoA-transferasa, la vía principal para la producción de butirato a partir de fuentes de hidratos de carbono.
Blautia miembros de la familia Lachnospiraceae, son productores versátiles de AGCC que aumentan con las dietas ricas en fibra. Estas bacterias desempeñan un papel importante en las redes de alimentación cruzada que favorecen la salud general del microbioma. 2,8
Bacteroides producen acetato y propionato, y el propionato se sintetiza a partir del succinato. Estas bacterias son fundamentales para la digestibilidad de los nutrientes en los perros y responden positivamente a una ingesta variada de fibra. 7,8
Curiosamente, la investigación ha revelado que los perros también pueden producir butirato a partir de fuentes proteicas mediante vías alternativas. Ciertas especies de Clostridiaceae, incluida Clostridium perfringens, poseen la vía de la butirato quinasa, que permite la síntesis de butirato a partir de aminoácidos en lugar de hidratos de carbono. Esta adaptación puede reflejar la flexibilidad evolutiva de la fisiología digestiva canina. 2,7
Factores que influyen en la producción de AGCC
Varios factores afectan a la eficacia con que tu perro produce ácidos grasos de cadena corta:
Cantidad y variedad de fibra alimentaria: Una mayor diversidad de fibra favorece una gama más amplia de bacterias fermentadoras, aumentando la producción total de AGCC. Los distintos tipos de fibra (soluble frente a insoluble, de fermentación rápida frente a lenta) alimentan comunidades bacterianas diferentes. 2,10
Composición del microbioma: Los perros con poblaciones reducidas de bacterias productoras de AGCC producirán menos de estos metabolitos beneficiosos, independientemente de la ingesta de fibra. La disbiosis, ya sea por enfermedad, uso de antibióticos o dieta inadecuada, compromete la producción de AGCC. 2,8
Tiempo de tránsito: La fermentación requiere tiempo de contacto entre los sustratos y las bacterias. Las condiciones que aceleran el tránsito intestinal pueden reducir la producción de AGCC, mientras que un tránsito más lento permite una fermentación más completa. 2
Los tres AGCC primarios y sus funciones únicas
Aunque el acetato, el propionato y el butirato comparten ciertas características, cada uno ejerce efectos distintos sobre la salud canina. 1
El butirato: El protector intestinal
El butirato es objeto de especial atención en la investigación sobre la salud intestinal porque los colonocitos (las células que recubren el colon) lo utilizan como fuente primaria de energía, obteniendo de esta única molécula el 60-70% de sus necesidades energéticas. 1,5
Más allá del simple suministro de combustible, el butirato:
Refuerza la integridad de la barrera intestinal promoviendo la expresión de la proteína de unión estrecha entre las células intestinales, reduciendo la permeabilidad que permite que las sustancias nocivas entren en la circulación. 1,5
Modula la inflamación mediante la inhibición del factor nuclear-kappa B (NF-κB), un regulador maestro de las respuestas inflamatorias. El butirato actúa como inhibidor de la histona desacetilasa (HDAC), influyendo en la expresión génica de forma que reduce la señalización inflamatoria. 1,5
Favorece la producción de moco por las células caliciformes, manteniendo la capa protectora de moco que protege el tejido intestinal de los daños mecánicos y de la invasión patógena. 1
Influye en el desarrollo de células inmunitarias en el tejido linfoide asociado al intestino, promoviendo células T reguladoras que ayudan a prevenir respuestas inmunitarias inapropiadas, incluidas las alergias y las reacciones autoinmunitarias. 1,5
La investigación en perros con enteropatía crónica ha encontrado perfiles de AGCC significativamente alterados, y los perros sanos muestran concentraciones totales de AGCC más elevadas que los individuos afectados. Esta asociación sugiere que el restablecimiento de la producción de butirato puede favorecer la recuperación de las afecciones intestinales inflamatorias. 2
Propionato: El regulador metabólico
El propionato viaja desde el intestino hasta el hígado a través de la vena porta, donde participa en la gluconeogénesis (producción de glucosa a partir de fuentes no carbohidratadas). Esta función metabólica confiere al propionato una especial relevancia para la regulación del azúcar en sangre y la salud metabólica. 1
Las investigaciones han demostrado que el propionato:
Favorece la integridad de la barrera hematoencefálica, con estudios que demuestran efectos protectores sobre las uniones estrechas que controlan lo que entra en el tejido cerebral desde la circulación. 6
Activa los receptores acoplados a proteínas G (GPR41 y GPR43) que influyen en el apetito, el gasto energético y la tasa metabólica. Estos receptores representan posibles dianas terapéuticas para la obesidad y los trastornos metabólicos. 1,5
Proporciona efectos antiinflamatorios a través de mecanismos distintos del butirato, contribuyendo al perfil antiinflamatorio general de un microbioma productor de AGCC sano. 1,5
Acetato: El Comunicador Sistémico
Como AGCC más abundante, el acetato representa la mayor parte de los ácidos grasos de cadena corta que llegan a la circulación sistémica. A diferencia del butirato y el propionato, que son metabolizados en gran parte por los colonocitos y los hepatocitos respectivamente, el acetato viaja por todo el organismo. 1
El acetato funciona como:
Un sustrato energético para los tejidos periféricos, que contribuye al equilibrio energético global. 1
Precursor de la síntesis de lípidos en el tejido adiposo y otras localizaciones. 1
Molécula de señalización que activa los receptores GPR41 y GPR43 en diversos tipos de células, influyendo en la función inmunitaria, la regulación del apetito y los procesos metabólicos. 1,5
Metabolito que atraviesa la barrera hematoencefálica y puede influir directamente en la función cerebral y el metabolismo energético. 1,6
Los AGCC y los ejes intestino-órgano
Uno de los avances más significativos en la comprensión de la salud canina es el reconocimiento de que las señales derivadas del intestino, incluidos los AGCC, influyen en órganos distantes a través de múltiples vías de comunicación. 1,3,4 Esta perspectiva de «un intestino, un perro entero» explica por qué apoyar la producción de AGCC beneficia mucho más que la mera función digestiva.
El eje intestino-inmunitario
Aproximadamente el 70-80% de las células inmunitarias residen en el intestino o cerca de él, lo que hace que la salud intestinal sea inseparable de la función inmunitaria. 1,5 Los AGCC influyen en la inmunidad a través de varios mecanismos:
Modulación directa de las células inmunitarias: El butirato y el propionato afectan a la diferenciación y función de las células T, incluyendo la promoción de células T reguladoras que evitan respuestas inflamatorias excesivas. 1,5
Mantenimiento de la integridad de la barrera: Al reforzar la barrera intestinal, los AGCC impiden la translocación de componentes bacterianos y toxinas que, de otro modo, desencadenarían la activación inmunitaria sistémica. 1
Señalización antiinflamatoria: La inhibición de la HDAC mediada por los AGCC reduce la producción de citocinas proinflamatorias, al tiempo que favorece las respuestas antiinflamatorias. 5
Una investigación publicada en Clinical & Translational Immunology confirma que los AGCC regulan la función de las células inmunitarias a través de múltiples vías, con implicaciones para afecciones que van desde las alergias a las enfermedades autoinmunitarias. 5
El eje intestino-cerebro
La comunicación bidireccional entre intestino y cerebro tiene profundas implicaciones para el comportamiento canino y la salud cognitiva. 3,4 Los AGCC participan en este eje a través de:
Señalización del nervio vago: El nervio vago proporciona una vía de comunicación directa entre el intestino y el cerebro. La producción de AGCC en el intestino puede influir en el tono y la señalización vagales, afectando al estado de ánimo, las respuestas al estrés y el comportamiento. 3,4
Modulación de los neurotransmisores: Aunque los AGCC no producen directamente neurotransmisores, influyen en las bacterias intestinales que sintetizan precursores de la serotonina, la dopamina, el GABA y otros neuroquímicos. 3,4
Apoyo a la barrera hematoencefálica: Las investigaciones demuestran que el propionato refuerza la integridad de la barrera hematoencefálica, protegiendo potencialmente contra la neuroinflamación. 6
Función microglial: El butirato influye en la actividad de la microglía, las células inmunitarias residentes del cerebro, afectando a los procesos neuroinflamatorios. 1
Una revisión en Veterinary Medicine International que examina el impacto del eje intestino-cerebro en los trastornos de ansiedad caninos señala que los AGCC «son esenciales para la homeostasis intestinal» y destaca su papel como mediadores clave de la comunicación intestino-cerebro en los perros. 3
El eje intestino-piel
Los perros con afecciones crónicas de la piel, incluida la dermatitis atópica, muestran con frecuencia una composición alterada del microbioma intestinal y niveles más bajos de metabolitos circulantes beneficiosos. 2 El eje intestino-piel explica cómo la salud intestinal influye en la función de barrera de la piel y en la inflamación: 1,5
Reducción de la inflamación sistémica: Al mantener la integridad de la barrera intestinal y promover respuestas antiinflamatorias, una producción adecuada de AGCC reduce la carga inflamatoria sistémica que a menudo se manifiesta en afecciones cutáneas. 1,5
Tolerancia inmunitaria: El desarrollo de células T reguladoras apoyado por los AGCC ayuda a prevenir las respuestas inmunitarias inapropiadas subyacentes a la enfermedad alérgica de la piel. 1,5
Absorción de nutrientes: Un microbioma sano, productor de AGCC, mejora la absorción de nutrientes que favorecen la piel, como el zinc, los ácidos grasos esenciales y las vitaminas liposolubles. 2,7
El eje intestino-articular
La conexión entre la inflamación intestinal y la salud articular ha ganado reconocimiento en los últimos años. 1 Los AGCC favorecen el bienestar articular mediante
Reducción de los marcadores inflamatorios sistémicos que contribuyen a la degradación del cartílago y al dolor articular. 1,5
Efectos antiinflamatorios directos en los tejidos articulares, ya que se ha demostrado que el butirato reduce la producción de citoquinas inflamatorias en los condrocitos. 1
Protección de la barrera intestinal que impide la translocación de componentes bacterianos inflamatorios relacionados con la inflamación articular. 1
Las investigaciones han demostrado que las dietas más ricas en fibra y la suplementación con AGCC pueden reducir significativamente la gravedad de la inflamación articular en modelos animales.
Señales de que tu perro puede tener una baja producción de AGCC
Aunque los niveles de AGCC no pueden medirse directamente sin análisis de laboratorio, ciertos signos pueden sugerir una producción comprometida: 2
Irregularidades digestivas: Las heces blandas, los gases excesivos o la calidad irregular de las heces pueden reflejar una fermentación y una producción de AGCC inadecuadas. 2
Infecciones recurrentes: Las infecciones frecuentes de oído, del tracto urinario o de la piel pueden indicar una desregulación inmunitaria asociada a una baja producción de AGCC. 1,5
Problemas de piel y pelaje: El picor persistente, el pelaje apagado o las afecciones crónicas de la piel suelen correlacionarse con alteraciones del microbioma intestinal. 2
Cambios de comportamiento: El aumento de la ansiedad, la reactividad al estrés o los cambios de humor pueden reflejar una alteración de la señalización del eje intestino-cerebro. 3,4
Dificultad para mantener un peso saludable: Tanto la obesidad como la pérdida de peso inexplicable pueden estar relacionadas con la regulación metabólica mediada por los AGCC. 1
Recuperación lenta de la enfermedad: Los periodos de recuperación prolongados pueden sugerir una función inmunitaria comprometida relacionada con una producción inadecuada de AGCC. 1,5
Los perros con tratamiento antibiótico reciente, estrés crónico o dietas pobres en fibra corren especial riesgo de que se reduzcan las poblaciones bacterianas productoras de AGCC. 2,8
Fomentar la producción de AGCC mediante la nutrición
La dieta representa la palanca más poderosa para influir en la producción de AGCC en el intestino de tu perro.2,10
Fibras prebióticas
Los prebióticos son componentes alimentarios no digeribles que alimentan selectivamente a las bacterias beneficiosas.9 Entre las fibras prebióticas clave que favorecen la producción de AGCC se incluyen:
Fructooligosacáridos (FOS): Los FOS, que se encuentran de forma natural en ciertos vegetales y están disponibles en forma de suplementos, favorecen el crecimiento de las bifidobacterias y los lactobacilos, al tiempo que aumentan la producción de AGCC. 9,10
Manano-oligosacáridos (MOS): Derivados de las paredes celulares de la levadura, los MOS favorecen a las bacterias beneficiosas al tiempo que se unen a los patógenos potenciales, impidiendo que se adhieran a las paredes intestinales. 9
Inulina: La inulina, un fructano que se encuentra en la raíz de achicoria y en las alcachofas de Jerusalén, es fermentada fácilmente por las bacterias beneficiosas en AGCC. 2,9
Betaglucanos: Estas fibras solubles, presentes en la avena y en algunos hongos como el Reishi, favorecen tanto la diversidad del microbioma como la producción de AGCC. 9
Almidón resistente: Presente en las patatas refrigeradas, las legumbres y ciertos cereales, el almidón resistente escapa a la digestión para alimentar a las bacterias del colon. 2
Las investigaciones confirman que estas fibras prebióticas aumentan la producción de AGCC al tiempo que enriquecen las poblaciones de bacterias beneficiosas en los perros. 2,9,10
Fuentes de fibra de alimentos integrales
Más allá de los prebióticos aislados, los alimentos integrales aportan fibra junto con nutrientes complementarios:
Boniato y calabaza: Excelentes fuentes de fibra fermentable que la mayoría de los perros toleran bien.
Legumbres (cuando se preparan adecuadamente): Los garbanzos, las lentejas y las alubias (incluidas las judías y las habas) aportan una cantidad considerable de almidón resistente y fibra fermentable.
Avena: Aportan betaglucanos y fibra soluble que favorecen la producción constante de AGCC.
Verduras verdes: Aportan tipos variados de fibra junto con polifenoles que favorecen aún más la salud del microbioma.
El papel de los probióticos
Aunque los probióticos no producen directamente AGCC como lo hacen las bacterias residentes, apoyan la producción de AGCC mediante: 9
Apoyo ecológico: Las cepas probióticas crean condiciones favorables para las bacterias productoras de AGCC, incluida la modulación del pH y la exclusión competitiva de especies nocivas. 9
Alimentación cruzada: Algunas cepas probióticas producen metabolitos que alimentan a las bacterias productoras de AGCC en relaciones de alimentación cruzada. 9
Apoyo a la barrera: Al reforzar la función de barrera intestinal, los probióticos crean el entorno intestinal donde prosperan las bacterias productoras de AGCC. 9
Ciertas cepas resultan especialmente prometedoras para favorecer la salud intestinal canina, entre ellas Bacillus subtilisLactobacillus acidophilus y Bifidobacterium animalis. 9
Postbióticos: Suplementación directa de AGCC
Cuando el compromiso del microbioma limita la producción natural de AGCC, la suplementación directa con postbióticos ofrece un enfoque alternativo. Los suplementos postbióticos contienen metabolitos bacterianos beneficiosos, incluidos los AGCC, que proporcionan efectos inmediatos sin necesidad de fermentación bacteriana. 1,9
Este enfoque resulta especialmente valioso para los perros con:
Trastorno digestivo activo: Cuando la inflamación compromete las poblaciones bacterianas y la capacidad de fermentación.
Tratamiento antibiótico reciente: Durante el periodo de recuperación, antes de que se repoblen las bacterias beneficiosas.
Disbiosis grave: Cuando la alteración del microbioma limita la producción natural de AGCC a pesar de una ingesta adecuada de fibra.
Los suplementos postbióticos derivados de la fermentación de la levadura proporcionan AGCC junto con otros metabolitos beneficiosos, como betaglucanos y componentes de la pared celular con propiedades inmunomoduladoras.
Cómo favorecer la producción de AGCC de tu perro
Favorecer la producción óptima de ácidos grasos de cadena corta requiere un enfoque integral que aborde tanto la disponibilidad de sustrato como la salud del microbioma. Los siguientes pasos, basados en pruebas, proporcionan un marco para mejorar la producción de AGCC de tu perro.
- Aumenta gradualmente la diversidad de la fibra alimentaria 2,10
Introduce fuentes variadas de fibra a lo largo de 2-4 semanas, empezando con pequeñas cantidades para dar tiempo a que las poblaciones bacterianas se adapten. Los aumentos rápidos de fibra pueden causar molestias digestivas mientras el microbioma se adapta. Procura consumir varios tipos de fibra en lugar de grandes cantidades de una sola fuente.
- Incluye alimentos o suplementos ricos en prebióticos a diario 9
Garantiza una ingesta constante de prebióticos a través de la dieta o de suplementos. Los FOS, los MOS y la inulina favorecen diferentes poblaciones bacterianas, por lo que las combinaciones suelen resultar más eficaces que los prebióticos por separado. Sigue las directrices del producto para las dosis de suplemento.
- Elige alimentos formulados para favorecer el microbioma
Selecciona alimentos para perros que incorporen fibras funcionales, prebióticos e ingredientes de apoyo intestinal. Los alimentos procesados a temperaturas más bajas conservan mejor la integridad prebiótica y la biodisponibilidad de los nutrientes.
- Ayuda al microbioma durante y después del tratamiento antibiótico 9
Cuando los antibióticos sean médicamente necesarios, proporciona apoyo probiótico y prebiótico productor de AGCC durante el tratamiento y continúa durante varias semanas después para ayudar a restablecer las poblaciones productoras de AGCC. Habla del momento oportuno con tu veterinario, ya que algunos recomiendan espaciar los probióticos de las dosis de antibióticos.
- Considera la suplementación postbiótica para perros comprometidos
Los perros con problemas digestivos crónicos, afecciones cutáneas o problemas inmunitarios pueden beneficiarse de la suplementación postbiótica directa que proporciona AGCC sin necesidad de fermentación bacteriana. Este enfoque complementa las estrategias prebióticas, no las sustituye.
- Minimizar los alteradores del microbioma 2,8
Además de los antibióticos, el estrés crónico, las dietas muy procesadas y ciertos medicamentos pueden alterar las poblaciones bacterianas beneficiosas. Aborda los factores estresantes del entorno y garantiza la calidad de la dieta para proteger el microbioma.
- Deja tiempo para los resultados
La composición del microbioma cambia gradualmente. Las intervenciones dietéticas y suplementarias suelen requerir de 4 a 8 semanas para mostrar efectos significativos en los resultados de salud. La constancia importa más que la intensidad.
- Supervisar y ajustar en función de la respuesta
Dada la variabilidad individual del microbioma, observa cómo responde tu perro a las intervenciones. Los signos de mejora de la producción de AGCC incluyen heces más firmes, pelaje más sano, reducción del picor y comportamiento más tranquilo. Ajusta los enfoques en función de la respuesta individual.
Fomentar la producción de AGCC mediante la nutrición integral del microbioma: el enfoque Bonza
En Bonza, entendemos que los ácidos grasos de cadena corta no son sólo otra tendencia de salud: son los mensajeros moleculares que traducen la salud intestinal en bienestar para todo el cuerpo. Nuestro enfoque de apoyo a la producción de SCFA refleja nuestra filosofía fundamental: «Una tripa. Perro entero. «
La Fundación Nutricional: Superalimentos y cereales antiguos
La nutrición diaria constituye la base de la producción de AGCC, y los Superalimentos y Granos Antiguos Bonza están formulados específicamente para apoyar el microbioma de tu perro y los metabolitos beneficiosos que produce.
Diversidad de fibras prebióticas para la producción de AGCC:
Nuestra fórmula aporta las fibras fermentables variadas que, según las investigaciones, son esenciales para una producción robusta de AGCC:
- Copos de avena (12,40%) – Ricos en betaglucanos que alimentan las poblaciones de Bifidobacterium y Lactobacillus, favoreciendo la producción de butirato y propionato
- Batata (12,97%) – Proporciona almidón resistente que escapa a la digestión y llega intacto al colon, donde sirve como combustible de primera calidad para las bacterias productoras de AGCC
- Garbanzos, habas y guisantes – Fibras de leguminosas que favorecen diversas poblaciones bacterianas y una fermentación sostenida
- Baobab en polvo – Un superalimento prebiótico que contiene fibra soluble que nutre selectivamente las bacterias beneficiosas
- Inulina de raíz de achicoria – Un prebiótico bien investigado que fomenta específicamente el crecimiento de Bifidobacterium y la producción de acetato
- Quinoa (4,50%) – Un grano ancestral que aporta proteínas y fibra fermentable
- Calabaza, zanahorias y algas – Fuentes adicionales de fibra que contribuyen a la diversidad esencial para unos perfiles completos de AGCC
Apoyo biótico incorporado:
Además de fibra, Superfoods and Ancient Grains incluye el probiótico Calsporin®(Bacillus subtilis) y el postbiótico TruPet®, que garantizan que tu perro reciba apoyo probiótico para la diversidad bacteriana junto con metabolitos postbióticos directos que complementan la producción natural de AGCC.
La extrusión en frío preserva la integridad prebiótica:
A diferencia de las croquetas convencionales procesadas a altas temperaturas que pueden degradar las fibras prebióticas, el método de extrusión en frío de Bonza preserva la integridad estructural de las fibras fermentables, garantizando que lleguen al colon intactas y disponibles para la fermentación bacteriana.

Más allá de los probióticos: El ecosistema completo
Aunque muchas marcas añaden los probióticos como una característica más, nosotros entendemos el microbioma. El verdadero apoyo a los AGCC requiere nutrir el ecosistema bacteriano completo: las propias bacterias productoras de AGCC, los sustratos que fermentan y los metabolitos beneficiosos que crean.
El sistema biótico de tres niveles de Bonza:
Prebióticos – Nuestras fórmulas incluyen diversas fibras fermentables, como FOS (fructooligosacáridos) y MOS (mananooligosacáridos), que nutren selectivamente a las bacterias productoras de AGCC, como Faecalibacterium y Bifidobacterium. No se trata de inclusiones simbólicas, sino de dosis de nivel terapéutico diseñadas para aumentar significativamente la fermentación y la producción de AGCC.
Probióticos – Cepas clínicamente investigadas, como Bacillus subtilis (Calsporin® ) y Lactobacillus helveticus, crean condiciones favorables para las bacterias productoras de AGCC mediante la modulación del pH, la exclusión competitiva de patógenos y relaciones de alimentación cruzada que potencian la producción de butirato.
Postbióticos – Para los perros cuyos microbiomas están comprometidos por enfermedades, antibióticos o afecciones crónicas, nuestro postbiótico TruPet® suministra directamente metabolitos bacterianos beneficiosos. Este producto de fermentación de Saccharomyces cerevisiae proporciona un apoyo inmediato a los AGCC sin necesidad de fermentación bacteriana, salvando las distancias mientras se recupera el microbioma.
Diversidad de fibras por diseño
Las investigaciones demuestran sistemáticamente que la diversidad de fibras favorece la diversidad microbiana, que a su vez favorece la diversidad de AGCC. Nuestras fórmulas vegetales incorporan de forma natural diversas fuentes de fibra, desde los betaglucanos de la avena hasta los almidones resistentes de las legumbres, pasando por las fibras prebióticas del baobab y la achicoria.
Esto no es casual. Cada ingrediente de las recetas Bonza se selecciona no sólo por su perfil nutricional, sino por su contribución a la salud del microbioma y a la producción de AGCC.
Apoyo a todos los ejes intestino-órgano
La ciencia revisada en este artículo muestra cómo los AGCC influyen en el eje intestino-inmunitario, el eje intestino-cerebro, el eje intestino-piel y el eje intestino-articulaciones. Nuestras fórmulas están diseñadas para favorecer este sistema interconectado, porque un microbioma sano que produce abundantes AGCC no sólo mejora la digestión, sino que favorece la inmunidad, calma la ansiedad, nutre la piel y reduce la inflamación en todo el cuerpo.
La ventaja de los bocados bioactivos
Para los perros que necesitan un apoyo específico de AGCC más allá de la nutrición diaria, Biotics Bioactive Bites ofrece nuestra fórmula biótica de tres niveles más concentrada. Este suplemento masticable blando combina:
- TruPet® postbiótico (285 mg) – Administración directa de metabolitos bacterianos beneficiosos
- Probiótico Calsporin® – Bacillus subtilis formador de esporas con beneficios documentados para la salud intestinal
- Prebióticos FOS y MOS – Apoyo prebiótico de doble acción para las poblaciones productoras de AGCC
- L-glutamina – Aminoácido de apoyo para la reparación celular intestinal y la función de barrera
Este enfoque integral aborda la producción de AGCC desde múltiples ángulos, proporcionando un apoyo postbiótico inmediato y nutriendo al mismo tiempo las poblaciones bacterianas que producen AGCC de forma natural.
Dirigido por la ciencia, basado en pruebas
En Bonza, todas las afirmaciones están respaldadas por la investigación. Las conexiones de los ejes intestino-órgano descritas en este artículo no son conceptos de marketing: son vías fisiológicas establecidas y documentadas en literatura revisada por expertos. Nuestras fórmulas traducen esta ciencia en una nutrición práctica que favorece el microbioma de tu perro y la producción de AGCC que permite.
No seguimos tendencias. Seguimos la ciencia.

Conclusión
Los ácidos grasos de cadena corta representan uno de los aspectos más importantes, aunque infravalorados, de la salud canina. Estos metabolitos bacterianos -butirato, propionato y acetato- son la moneda molecular a través de la cual el microbioma intestinal se comunica con prácticamente todos los sistemas orgánicos del cuerpo de tu perro.
La ciencia es clara: una producción adecuada de AGCC favorece la integridad de la barrera intestinal, regula las respuestas inmunitarias, protege la función cerebral, nutre la salud de la piel y reduce la inflamación sistémica. Cuando la producción de AGCC disminuye debido a una ingesta inadecuada de fibra, a la alteración del microbioma o a enfermedades crónicas, los efectos se extienden por todo el organismo y se manifiestan como problemas digestivos, cutáneos, de comportamiento y de inmunidad.
La noticia alentadora es que la producción de AGCC responde a la intervención. Proporcionando diversas fibras prebióticas, apoyando las poblaciones bacterianas beneficiosas con probióticos adecuados y considerando la suplementación postbiótica cuando el microbioma esté comprometido, puedes mejorar significativamente la producción de AGCC de tu perro y los beneficios que aportan a todo el organismo.
Comprender los AGCC transforma nuestra forma de pensar sobre la nutrición canina. Los alimentos no son simplemente combustible: son el sustrato de un complejo ecosistema microbiano que produce compuestos esenciales para la salud. Cuando alimentamos bien al microbioma, el microbioma alimenta bien a nuestros perros a cambio.
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Descargo de responsabilidad
Este artículo sólo tiene fines informativos y no pretende ser un consejo veterinario. La información facilitada no debe utilizarse para diagnosticar ni tratar ninguna enfermedad de tu perro. Consulta siempre con un veterinario cualificado antes de hacer cambios en la dieta o en el régimen sanitario de tu perro, sobre todo si padece alguna enfermedad o está tomando medicación.